Las derivaciones de la recta

Pasa el tiempo y uno no se da cuenta. La vida te arroja frente a los ojos un cúmulo de distracciones banales. En lo que tramitas las placas de tu auto, elaboras una complicada estrategia de mercadotecnia para un proyecto que a nadie interesa, escarceas con una chica y lees un libro que no se te antoja leer pero tus amistades te han recomendado, lo grave y lo permanente encuentra subterfugios para anidarse en tu rutina. Tú ni parpadeaste, ni lo viste venir, cuando de pronto lees el reporte del laboratorio que te habla de bronquitis crónica, hiperuricemias, hipertrigliceridemias, hipercolesterolemias, y quién sabe qué tantos otros hipers.
De un día al otro quiere cambiar tu manera de enfrentar la tristeza y ruindad de esta existencia. Fumar está descartado, beber cervezas prohibidísimo. Cuidado con la carne roja, cuidado con los carbohidratos. baja de peso, haz ejercicio. Sé infeliz como tantas otras personas. Entonces caes en la cuenta, pero ya es tarde. Sólo queda la resignación y la elección entre vivir o durar.
O bien, puedes hacer como yo, y buscar una segunda opinión. Siempre habrá alguien que te diga lo que quieres oir.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home